LECTURA

02 de Mayo de 2026

El recomendado de la semana: “La prisionera”

(sobre Albertine. Rutina de ejercicios, de Anne Carson, Madrid, Vaso Roto Ediciones, 2015, 80 páginas)

Ya en 1967 Barthes nos decía que En busca del tiempo perdido era la historia de una escritura que postulaba de entrada una gran paradoja: no encontrar la vida del escritor en su obra, sino la obra en su vida. La poeta canadiense Anne Carson, que confiesa haber tardado seis o siete años en leer la Recherche completa, parece haber llegado a una conclusión análoga por el camino inverso: cuando terminó la novela, lo que sintió no fue satisfacción sino pérdida. Lo que ella llama, con sarcasmo apenas disimulado, el desierto, que también, por supuesto, es un laberinto: lo que queda después de Proust. ¿Quién es Albertine, a fin de cuentas? ¿Un personaje, una figura en el tapiz del relato, la esencia de la memoria? Los biógrafos dicen que Agostinelli, el chofer de Proust, sirvió de modelo para Albertine, pero eso es algo que a estas alturas carece de importancia: lo que subyace a los cuerpos es la ficción.
El libro tiene 59 párrafos numerados y un ramillete de apéndices borgeanos. La frialdad del inventario es deliberada: Carson cataloga a Albertine con la misma seriedad con que un entomólogo cataloga especímenes o John Wilkins enmadeja su idioma analítico: el nombre de Albertine aparece 2.363 veces en la novela de Proust, más que el de ningún otro personaje, se la menciona en 807 páginas (la edición de Alianza, por caso, tiene 2734), aunque en el 19% de esas menciones está dormida. Sus problemas, vistos desde el narrador, son dos: la mentira y el lesbianismo. Su problema, visto desde ella misma, es uno: estar encerrada en la casa del narrador. El humor de Carson en estos pasajes es seco y letal, pero lo que sostiene ese humor es algo más serio: la constatación de que Albertine es, en La prisionera, el objeto de una teoría.

Carson elucubra acerca de la teoría del deseo expuesta por Marcel: su lógica es la de una trampa sin salida, porque poseer al otro equivale a borrar su otredad, pero es precisamente esa otredad lo que hace al otro deseable. Marcel necesita a Albertine inaprehensible para seguir queriéndola; en el momento en que la poseyera del todo, dejaría de amarla. El deseo funciona sobre la fuga, no sobre la captura. De ahí que Albertine, consciente o no de las reglas del juego, desarrolle tres estrategias de escape: el lesbianismo —una sexualidad que el narrador no puede comprender ni controlar—, la mentira sistemática, y el sueño. Dormida, Albertine escapa sin moverse. El narrador la contempla y la desea más que nunca, precisamente porque en ese estado ella ha dejado de ser accesible. La ausencia es la condición del amor proustiano. Albertine dormida es la Albertine perfecta. Claro que después Albertine se caerá del caballo y morirá. Es la cuarta y definitiva evasión, y la única que el narrador no puede perseguir (o tal vez sí: basta con leer Albertine disparue).
Todo esto Carson lo trabaja con la precisión de una filóloga y la ironía de una poeta, dos registros que en su escritura son indistinguibles. La ficción precede y contamina lo real. Lo que Carson escribe no es precisamente crítica literaria ni tampoco un poema. Es algo más parecido a lo que cualquier lector haría después de terminar un buen libro: seguir dando vueltas alrededor de él buscando la manera de no soltarlo. Los 59 párrafos son las notas de alguien que se niega a salir del desierto del después, del abismo que nos abruma en los finales. Al fin y al cabo, como decía Kermode, no se espera de los críticos que nos ayuden a encontrar el sentido de la vida. Ni de los poetas. Acaso nos basta con que actúen como pequeños discípulos de Virgilio en el infierno encantador de la literatura.

*JUARROZ Tienda de Libros* 
Alem 257, Zárate
@juarroztiendadelibros


Gracias por tu interés en breve te estaremos llamando!

¿Estás interesado en anunciar en CorreLaVoz.net?

Déjanos tus datos y un responsable del área comercial te estará contactando a la brevedad!
Completa tu Nombre!
Completa tu Numero de telefono!
Completa tu Email!

Estamos en Facebook danos un me gusta!